miércoles, 17 de diciembre de 2008

El Niño lloron


Giovanni Bragolin alias Bruno Amadio es un pintor que murió hace algunos años. Es conocido basicamente por una peculiar pintura conocida como “El Niño Llorón”. Cuenta la historia que en él retrató a un niño de un orfanato. Años mas tarde el orfanato se incendió y el espiritu del niño quedo atrapado en la pintura. Desde entonces, se dice que quienes poseen el cuadro sufren desgracias y muertes, pues el cuadro esta maldito. Este fue el cuadro del que mas copias se reproducieron en España y se distribuyeron al mundo. En los cinquenta se dieron muchos casos de casas incendiadas donde todo se encontraba destrozado y quemado, cadáveres carbonizados y lo curioso de todo esto es que el cuadro permanecía colgado en la pared sin un solo rasguño. Los psicólogos no hallaron una explicación a este fenómeno, solo lo llamaron ¿ La maldición del niño llorón?. Se dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos y mirada tierna te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero dice que solo ataca a aquellos que descubren que el cuadro esta encantado, en la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado .Luego incendia la casa con todos adentro y borra así la evidencia de su crimen.

Erika, Erika estas ahi?


Cuenta la leyenda, que allá por el año 1813, había una mujer llamada
Erika que era costurera.
Era una mujer de unos 30 años que vivía sola en la ciudad.
Una noche mientras cosía, llamaron a la puerta.

Ella abrió, pero no había nadie, solo pudo ver que debajo de su puerta le
habian dejado una especie de caja.
Era una caja metálica y un poco oxidada,dentro contenía una preciosa tijera.
Ella la cojió y fue hacia su cesta de la costura para guardar aquella tijera. De pronto tropezó, cayó al suelo y sintió un gran dolor en el pecho, la tijera se le habia clavado...
La pobre Erika se estaba desangrando, y no hacía nada más que pedir ayuda,
pero nadie la pudo socorrer...

Al día siguiente, sus vecinas asustadas porque Erika no respondía a la puerta, llamaron a la policía.
Finalmente pudieron abrir, y allí se encontraron con la sangrienta escena de lo que había sucedido aquella terrible noche.
Pero lo peor fue, cuando todos sintieron un ruido en la ventana, se acercaron a mirar, pero solo era el viento, de repente se dieron la vuelta, y
Erika ya no estaba.....

En la actualidad, se dice que si por la noche te pones frente a una ventana, con una tijera poniendo los dedos indice sobre la punta y dices: Erika, Erika, estas ahí? , ella te responde... o tambien puede ser que la tijera se cierre...

Mancha de Café

Una noche de invierno, en el año 1956, una muchacha, Dennis Hopkins de 19 años, fue asesinada y violada. Sus padres nunca se recuperaron de esta gran pérdida, ya que ella era única hija en la familia.

Cinco años después, una noche negra de invierno, en 1961, un muchacho, Richard Jordan fue con sus amigos a un bar, cuando él vio una muchacha muy bella, pálida, de cabello claro y lacio, estaba tomando una taza de café. Richard la vio, y el se dirigió hacia la bella y pálida damisela , para charlar un rato con ella.

Él le pregunto amablemente su nombre, y dijo llamarse Dennis Hopkins. Él se presentó y se puso a platicar con ella.

Charlaron largo rato en ese momento, se le volco cafe en su vestido blanco.

Ella le comento que era ya tarde, que debía irse. Richard se ofrecio a llevarla y ella aceptó, cuando estaban en la altura del cementerio ella dijo que la dejara ahi que faltaban unas pocas cuadras.

Al día siguiente, Richard, fue a la casa de Dennis, para ir a buscarla. Le abrió la puerta su madre. Él preguntó si Dennis se encontraba, y la mujer palideció. Dijo que no quería que le hicieran bromas de ese tipo. Richard, preguntó algo asustado a que se refería. Ella dijo que Dennis murió en 1956. Él dijo que eso era imposible, que estuvo con ella la noche anterior.

La mujer confirmó que era imposible, que estaba muerta, entoces le ofreció ir al cementerio a ver la lápida , y su cuerpo. Él acepto.

Ese día a las 20:00 hs, ambos se encontraron en el cementerio,con una pala. al desenterrar el cuerpo, el joven vio su cabello lacio, con rostro pálido. En ese momento, el muchacho descubrió que... llevaba puesta su vestido blanco, con la mancha de cafe

domingo, 14 de diciembre de 2008

Combustión espontánea

Mary Reeser era una viuda de 67 años que vivía en un pequeño apartamento en Florida. El dos de julio de 1951 llegó un telegrama para ella. La casera, que vivía en la misma finca, trató de entregarlo pero la viuda Reeser no respondió a sus llamadas. La casera trató de abrir la puerta pero el pomo estaba tan caliente que no pudo contener un grito de dolor.

La señora pidió ayuda a dos pintores que trabajaban en las proximidades. Éstos, de forma muy imprudente, forzaron la entrada a base de empujar la puerta hasta que cedió destrozada en varios pedazos. Tuvieron que echarse atrás inmediatamente pues una ráfaga de aire ardiente y humo salió del interior. Poco después pudieron entrar en el apartamento esperando encontrar un incendio, pero no había rastro de llamas, únicamente una pequeña llama próxima a la cocina que apagaron sin dificultad.

La señora Reeser debió estar sobre el sillón, pero de éste sólo quedaban el armazón y los muelles. De su propietaria apenas se distinguían unos pocos huesos, entre ellos un cráneo tremendamente reducido en tamaño a causa de la intensidad del calor. Sorprendentemente apareció también una zapatilla de raso que todavía contenía un pie humano, aparentemente amputado a la altura del tobillo a causa del calor. La zona afectada por las llamas se limitaba a una pequeña área alrededor del sillón, pero poco más allá no había rastros. Es más, un periódico situado poco más allá estaba intacto.

Los expertos que investigaron el caso no salían de su asombro. La temperatura que consumió el cuerpo debía ser similar a la que se alcanza en los crematorios funerarios, más de un millar de grados, pero el fuego no se extendió más allá de un metro alrededor de la infortunada mujer. Tampoco se encontraron causas aparentes del incendio.

La combustión espontánea parece ser un misterioso fenómeno, no aceptado plenamente por la comunidad científica, por el cual el cuerpo humano parece estallar en llamas sin causa aparente y de forma terriblemente violenta y rápida. En ocasiones se da el caso que las prendas de ropa de la víctima ni siquiera resultan afectadas.

viernes, 5 de diciembre de 2008

suerte que no encendistes la luz


Hace unos dos años, en Granada capital, ocurrió un asesinato que llamó mucho la atención. Fue en un piso de estudiantes, donde vivían cuatro chicas. Una noche, dos de las chicas se fueron a sus respectivos pueblos ya que era viernes, para pasar el fin de semana. Las otras dos se quedaron en el piso. Una de ellas decidió irse a dormir al piso de una compañera de clase. Se fue dejando a la otra sola en la vivienda.

Por la noche, la que se había ido a dormir fuera se dio cuenta de que no tenía pijama y volvió al piso a recogerlo. Fue a su habitación y no encendió la luz para no “despertar” a su compañera. Cogió el pijama que estaba en el armario y se fue de nuevo.

A la mañana siguiente, cuando volvió, se dio cuenta de que la policía estaba en el piso y que los vecinos llenaban el pasillo. Se asustó mucho porque no sabía qué había pasado. Se dirigió a su habitación y vio que un “cuerpo” se encontraba en el suelo tapa-do con una sábana. ¡Era un cadáver! ¡Su amiga había muerto! ¿Cómo? Se puso muy nerviosa, un montón de preguntas se atropellaban en su mente y no encontraba ninguna respuesta.

La noche antes un ladrón había entrado en el piso y, estando la chica sola, la mató después de robarle el dinero que tenía. Cuando la chica protagonista fue al piso a recoger el pijama, el ladrón se encontraba en su habitación y ya había asesinado a su compañera. Dicho hombre dejó escrito en el espejo de la habitación, con pintalabios rojo: SUERTE QUE NO ENCENDISTE LA LUZ.

La Casa Blanca


La Casa Blanca fue construida en 1790, y desde entonces, se han producido apariciones de fantasmas de personajes ilustres que vivieron en ella. Entre los personajes cuyas apariciones se reportaron más veces, están Abraham Lincoln, George Washington, Martha Washington (esposa del anterior). Debido a la naturaleza de las actividades que allí se llevan a cabo, nunca se han producido informes oficiales de la presencia de fantasmas en la Casa Blanca.

Algunas de las primeras damas que habitaron allí, organizaron sesiones de espiritismo dentro de la residencia, con el fin de contactarse con los fantasmas en la Casa Blanca. Entre las primeras damas que organizaron sesiones están: Mary Todd Lincoln, Eleanor Roosevelt, Jane Pierce. La propia Hillary Clinton, contrató una médium para contactarse con el espíritu de Eleanor Roosevelt.

Resulta muy curioso que los primeros fantasmas en la Casa Blanca, fueran el matrimonio Washington, ya que si bien George fue quien ideó la mansión, nunca vivieron en ella porque murió antes de que se finalizara.

Se comenta que las actividades paranormales se incrementan en tiempos de crisis y guerras.

Hay testigos que afirman haber visto a Thomas Jefferson con su violín, tocando melodías. En general las apariciones se producen en las habitaciones que ocuparon en vida.

Algunas apariciones de los fantasmas en la
Casa Blanca :

Fantasmas en la Casa BlancaEl propio primer ministro de Gran Bretaña, Winston Churchill y la reina Wilhelmina de Holanda, aseguraron que durante sus visitas a Washington, sintieron la presencia del fantasma de Lincoln, que según comentaron, algunas noches, tocaba a la puerta de su antigua habitación. La propia viuda de Lincoln habría realizado sesiones espiritistas para contactar el espíritu de su esposo asesinado, siendo éste el que cuenta con más apariciones entre los fantasmas en la Casa Blanca.

El presidente Woodrow Wilson, relató un encuentro con el fantasma de Lincoln.

El fantasma de la ex primera dama, Dolly Madison, apareció una sola vez en la década de 1940, cuando se realizaron tareas de excavación en el jardín de rosas que ella mandó sembrar. Los jardineros fueron testigos presenciales, y se negaron a arrancar los rosales, por temor a la furia del fantasma.

Las autoridades no niegan la presencia de fantasmas en la Casa Blanca, y el propio jefe de protocolo, Gary Walters, testimonia que junto a tres agentes del servicio secreto, presenciaron el cierre de puertas por sí solas, y la presencia de una corriente de aire helado inexplicable.

Vanessa


Vanessa, es una joven de Gijón que estudia Terapia ocupacional en la
Universidad de Talavera. Junto con otras dos chicas alquiló un piso en la calle de los Templarios para que los gastos fueran menores.
Durante el segundo curso, Vanessa suspendió dos asignaturas y sus padres le enviaron el mes de agosto para estudiar.
Una noche de verano en la que estaba sola, cuatro golpes secos sonaron a su puerta. Vanessa creyó que se trataba de algún amigo con el que salir a tomarse una copa, pero se trataba de una niña de alrededor de siete años.

La niña, de hermosos tirabuzones rubios y grandes ojos castaños miró a Vanessa y le dijo que se había perdido. Vanessa le dejó entrar, le preparó un vaso de leche y le dijo que iban a ir a la policía. Verónica le rogó que no lo hiciera esa noche pues tenía mucho sueño y quería dormir. Vanessa accedió y le preparó la cama. Por la mañana temprano cuando Vanessa iba a llevarla a la policía, entró en el cuarto y vio que la niña, llamada Verónica, no estaba.

Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro. Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición. Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos. Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características. Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto. - Sí ¡es ella! - gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas - Verónica murió hace dos años.

Aquella noche, cuatro golpes secos sonaron en la puerta de Vanessa. La muchacha observó por la mirilla de la puerta. Allí estaba de nuevo Verónica, con los brazos cruzados y cara de enfadada. - Has tardado mucho en abrirme, tengo hambre y sueño - dijo la niña.

Vanessa aterrada preparó todo como lo había hecho habitualmente.

Cuando acostó a Verónica no pudo soportar el terror y entró despacio a su habitación. La niña estaba totalmente arropada. Vanessa retiró la sábana y bajo ella, como un suspiró pareció desvanecerse un cuerpecito en una nube. Sobre la almohada, con letra infantil y varias faltas había una nota Gracias por la leche y los dulces, ahora tengo que irme a llevar al infierno a las otras tres chicas que no me dejaron entrar a sus casas.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La Cuna



Lucia, hacía meses que se había mudado a una nueva casa, que llevaba años sin ser alquilada, ésta era preciosa era toda blanca, rústica y con un patio Sevillano precioso. Estaba muy bien situada pues se encontraba en el centro de Sevilla, en el casco antiguo, allí vivía con su marido Juan y su hija María, un bebé precioso que apenas contaba 7 meses.

Un día, estaba Laly haciendo la comida en su cocina, una cocina amplia a la que se accedía por una puerta de marco pequeño, por el cual sólo cabía una persona, cuando escuchó a su pequeña llorar. Fue a la habitación de la pequeña llevando consigo el biberón con un poco de agua, por si la pequeña tenía sed.

Al entrar en la habitación observó que María dormía placidamente, así que volvió a la cocina, pensando que quizás, su conciencia alerta le había jugado una mala pasada. Estaba cortando unas verduras cuando volvió a oir a la niña, esta vez un poco más fuerte y más tiempo, así que de nuevo fue a la habitación de María. Al llegar, ésta seguía dormidita en su cuna y no daba señal de haber llorado, Lucia volvió a la cocina, un poco mosqueada…

El fogón lo tenía a espaldas de la puerta de salida, se encontraba allí, sofriendo la verdura, de momento oyó de nuevo el llanto de la niña, que era mucho más fuerte y más largo que los dos anteriores. Esta vez no tuvo que ir a la habitación de María, pues al volverse para acudir al llanto, María se encontraba en la cocina con cuna incluída.

Luciacogió a su pequeña, salió despavorida de la casa, a la cual, nunca más volvió.

¿Cómo pudo pasar la cuna por aquella puerta tan estrecha?

Nadie lo sabe, pero dice la gente que en las noches de luna clara, se escucha a un bebé llorando en la casa.

*El Niño de Los colmillos*


Este me lo conto "Mampuro" un chico que conoci en el msn.


Tengo una amiga que se llama Itzel, ella es muy buena onda. Ella me comentó que sus 2 tíos trabajaban en un campo que se ubica por Tierra Blanca Ver. (donde yo vivo, osea Tierra Blanca, Veracruz, México)

Un día ellos se fueron muy tarde y eran como las 12:15 de la noche, y oyeron el llanto de un niño. Buscaron y rastrearon al niño, finalmente lo encontraron y el niño le dijo a los tíos de mi amiga que se había perdido, entonces los tios de Itzel lo cargaron y se lo iban a llevar, el camino estaba oscuro y ellos seguían caminando.

El niño le preguntó a los tíos de mi amiga que si ellos tenían dientes; ellos, por lógica, les respondieron que sí, y él dijo que él también tenía y tenía mucha hambre. El niño le enseñó los dientes a los 2 jóvenes y el niño tenía colmillos con sangre y algunos dientes feos. El niño dijo que se los iba a comer, y los tíos de mi amiga tiraron al niño y salieron corriendo.

A lo lejos se escuchó una risa macabra, y estaban muy asustados. Se oyó una voz que decía "jajaja, qué cobardes tan sabrosa cena jajaja"

Yo conocí a sus tíos y les pregunté, cuando les pregunté se pusieron nerviosos.

El Bebe Feo

Esto sucedió en la ciudad de Chihuahua, México, cuentan que hace unos años, en la sección de maternidad de uno de los hospitales del Seguro Social de la ciudad, nació un niño, cuya madre murió en el momento del parto y que no tenía ningún otro familiar, este niño, cuenta la historia, era sumamente feo,
tan feo que en todo el hospital las enfermeras no dejaban de hablar de lo horrible que era .
todas se tomaban algunos minutos para ir a verlo, el caso es que en un momento, cuando había reunidas varias enfermeras junto a él, comentando lo feo que era, el niño abrió los ojos, y viéndolas fijamente a todos, abrió la boca y con una voz que las llenó a todas de terror, dijo:
"Más feo está el mundo, y se va a acabar",
y dicho esto, murió.

Amor de Madre


Para ser sincero esta historia no me acuerdo quién me la contó ya que fue hace tanto, pero fue en una reunión de trabajo. Bueno, ahí va...

Este amigo se dirigía a Arica (Chile) en un viaje de negocios junto a su señora cuando en una curva del camino estaba pidiendo ayuda una mujer.

Él no detuvo el vehículo pensando que se podía tratar de una pordiosera y sería una molestia llevarla pero a raíz de la insistencia de su esposa a ayudarla él accedió y volvió hacia donde esta mujer estaba.

Cuando llegó a aquel lugar del camino no encontró a nadie. Esto les pareció extraño y bajaron del vehículo.

Al bajar inmediatamante sintieron unos llantos de un bebé que venían desde el acantilado, al lado del camino.

Bajaron a ver y con espanto vieron en el fondo un vehículo.... llamaron a la policía. Después de hacer la labor de rescate respectiva encontraron en el vehículo 3 personas: un hombre, una mujer, ambos muertos y un bebé el cual seguía con vida.

La mujer madre del bebe muerta era igual a la mujer que les habia pedido auxilio antes.

Puede ser que el amor de madre continúe después de la muerte.

Cesar - Chile

domingo, 9 de noviembre de 2008

Llamada Perdida


Ocurrió días antes de semana santa en Valencia. Después de estar toda la tarde estudiando en la biblioteca de su universidad una chica se da cuenta al salir que tenía 5 llamadas perdidas de su novio. En un primer momento ya le resultó extraño, pues habían quedado para cenar aquella noche como solían hacer cada martes.

Mientras se dirigía a su coche marcó el número de teléfono, otra vez va a llegar tarde, a ver qué le ha pasado hoy…., pensó. Pero después de 5 tonos…. El buzón: soy víctor, en estos momentos no te puedo atender, si quieres puedes dejar tu mensaje Ella decidió colgar, ya lo llamaría al llegar a casa.

Estaba oscuro, pero no le costó encontrar su coche, a aquellas horas el parking de la Universidad estaba prácticamente vacío. Se sentó al volante, y cuando apenas había arrancado el motor, volvió a sonar el móvil.

Aunque le costó encontrarlo entre todas las cosas que llevaba en el bolso consiguió descolgar, ella ya esta un poquito atacada!!
Era su novio, ¿dónde estás? ¿Estás bien? Víctor, no te oigo Al otro lado… sólo había silencio.

Después de esperar unos segundos, decidió colgar, y llamarlo ella. Una vez más 5 tonos……………..el tiempo esta vez parecía pasar más despacio “No sé que te pasa, ¿por qué no coges el teléfono? …… En fin, nos vemos donde siempre, pero primero tengo que pasar por mi casa. Un beso”.

Al colgar el teléfono lo dejó donde lo podía ver. No podía fijarse en la carretera, solamente mirar hacia el móvil…..pero el móvil no sonaba… cada vez más inquieta no pudo evitar no asustarse cuando sonó de nuevo. Paró el coche bruscamente en el arcén y contestó (muy nerviosa) Víctor??, Víctor???....¿qué pasa? Contéstame de una vez, ya está bien!! no me hace ninguna gracia!!!” La comunicación se cortó de repente.

Sin darse cuenta empezó a pisar fuertemente el acelerador, el coche iba cada vez más rápido y de repente los vio de pie en la puerta de su casa: eran sus padres. Victor ha muerto. Se mató esta mañana con el coche.


Historia 100% REAL

La Leyenda de la Niña de Las Peras

La leyenda de la Niña de las Peras

Unos padres enviaron a su hija al Barranco en busca de fruta pero la niña desapareció. Es de suponer que la zona fue minuciosamente rastreada por los vecinos del lugar sin embargo la niña no apareció. Al menos no en aquellos años. La niña regresó a su casa varias décadas más tarde, sin embargo para ella apenas habían pasado unas horas y cuando lo hizo seguía manteniendo el mismo aspecto que tenía el día en que desapareció.
La versión que la niña contó después de su reaparición fue la siguiente: Al parecer fue hasta el Barranco en busca de la fruta que sus padres le habían encargado y se quedó dormida al pie de un peral donde más tarde fue despertada por un ser muy alto vestido de blanco. Este ser no le inspiró ningún miedo por lo que accedió sin reparos a la invitación que éste le hizo de que lo acompañara. La niña siguió al Ser hasta el interior de una cueva en la que habían unas escaleras por las que descendieron. Al finalizar del descenso se encontraron en un jardín en el que habían más seres como el que la había guiado hasta allí, todos vestidos de blanco. La niña se entretuvo unos minutos charlando con ellos hasta que al fin su extraño acompañante la guió de nuevo a la salida de la cueva y se despidió de ella.
Algunas personas nos han asegurado que la Niña de las Peras sigue viviendo aún en el mismo barrio (San Juan), pero no ha querido nunca darse a conocer.

Al igual que el caso de los tres seres blancos la denuncia de la desaparición de la niña de las peras debió de ser destruida transcurrido el tiempo establecido por la Ley.

¡Leyendas de la Carretera!


Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo: "¿Te conté lo que le ocurrió a mi amigo? Bueno, de hecho fue a su primo..." Y continúa así: Un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado.
Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.

Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja.
Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos.

Las Gemelas



Eran dos hermanas que se llevaban muy bien, nunca se peleaban ni discutían, pero por razones de trabajo tuvieron que cambiar su residencia a la ciudad, donde estaba una carretera que era peligrosísima en esos momentos.
Las niñas tuvieron que cruzar solas porque a la madre la llamaron del trabajo para que fuera urgentemente. Les dijo a las niñas que cruzaran solas, pero que tuvieran cuidado, mirando a los dos lados. Las niñas obedecieron.

Nada más girarse la madre para marcharse oyó un golpe muy fuerte detrás de ella. Eran sus hijas, habían sido atropelladas por un camión. desgraciadamente, las dos habían muerto.

Cuatro años más tarde la madre, aún joven, ya que tenía 34 años, todavía vivía en la misma casa cerca de la carretera y no olvidaba ningún día a sus dos gemelas. Afortunadamente, había vuelto a tener hijos, y casualmente eran dos gemelas. Además, eran muy parecidas a las que murieron atropelladas. Esto hacía que la madre olvidara en parte ese trágico suceso.

Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia, a pesar de prohibirles expresamente acercarse a la carretera.

Un día las dos niñas estaban jugando y decidieron cruzar la carretera. No venía nadie en ningún sentido, no había peligro.
En el último momento apareció su madre que chillando muy alterada, les dijo que no cruzaran, a lo que las niñas respondieron al unísono:

- Si no pensábamos cruzar,... ya nos atropellaron una vez y no volverá a ocurrir…

Wafi: A que sintieron los escalofrios verdad!
La Historia 100% Real